PRINCIPIOS RECTORES DE LOS NUEVOS ESTATUTOS DE LA AMA

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Con fecha 23 de marzo de 2011 nuestro presidente a través de un correo, en atención a una solicitud de la asamblea y como un primer paso en el proceso de cumplimiento de dicha solicitud, envió a la membresía el documento que contiene una propuesta de principios rectores para unos nuevos estatutos con el propósito de que fuera revisado y enviaran sus comentarios.

No obstante nuestras expectativas y la trascendencia del tema para la vida institucional a largo plazo de nuestra asociación, consideramos que la respuesta fue escasa por lo que, el consejo directivo ha considerado conveniente ampliar el plazo para la revisión y utilizar este blog para facilitar la integración de comentarios.

Reiteramos la invitación para que aporten sus comentarios y contesten la encuesta que estamos levantando al respecto y que aparece al final de esta entrada , o bien, siga el enlace de encuesta que encontrará en la columna a la derecha de este blog.

Si al ver la publicidad del producto que estamos utilizando una vez contestada la encuesta quieren regresar al blog, recomendamos utilizar la tecla “regresar” de su navegador.

A continuación, se reproduce el texto del correo enviado por nuestro presidente y se adjunta el vínculo del documento originalmente enviado, en donde podrán apreciar que incluye una marca de agua indicando que aún es un borrador.  Asimismo, podrán leer el contenido de dicho documento que se ha incluido justamente a continuación del vínculo con la intención de facilitar su revisión.

Crisóforo Suárez

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Estimados Colegas:

Desde hace ya varios meses, la Asamblea de nuestra Asociación solicitó a la mesa directiva en funciones la revisión y modernización de los Estatutos que nos rigen.

En el actual Consejo Directivo se preparó el documento anexo sobre los Principios Rectores bajo los cuales estimamos deberán revisarse los Estatutos vigentes, mismo que sometemos a su consideración para enriquecerlo.  Por ello, mucho agradeceré nos ayuden a revisar este documento y nos envíen sus comentarios a más tardar el próximo viernes 1° de abril por este mismos medio (a través del correo presidencia@ama.org.mx).

En los próximos días estaremos realizando una nueva convocatoria para conformar el Grupo de Trabajo que integrará los comentarios y retomará los trabajos de la revisión de los estatutos.

Agradecemos de antemano su disposición y entusiasmo para llevar a cabo este trabajo y quedamos en espera de sus comentarios.

Atentamente,

Consejo Directivo

“Por el Fortalecimiento de un Gremio Vivo” Asociación Mexicana de Actuarios, A.C. (AMA)

Principios rectores de los nuevos estatutos de la Asociación Consejo Directivo ver 22mar2011

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Principios rectores de los nuevos estatutos de la Asociación Mexicana de Actuarios

El pasado marzo del 2010, la asamblea demandó a la mesa directiva de la Asociación Mexicana de Actuarios la integración de un grupo de trabajo cuyo objetivo explicito era la revisión de los estatutos para identificar los puntos que debían ser modificados. El presidente de la mesa directiva en funciones convocó a los miembros de la Asociación que estuvieran interesados en participar en los trabajos de dicho grupo, sin embargo, por diversas circunstancias y motivaciones la respuesta de la membresía para participar fue muy baja.

Hoy, la mayoría de los asociados estará de acuerdo que hasta el momento los resultados del grupo de trabajo que se integró como respuesta a la petición de la asamblea, han sido notoriamente escasos o al menos, no se ha difundido alguno de ellos. Sin embargo, éste es un tema de altísima trascendencia no sólo para el presente de nuestra Asociación, ya que son parte de los pilares bajo los cuáles nos regimos, sino también para el futuro de la misma, por lo que este tema no se puede retrasar más. Resulta indispensable revisar y, modificar en su caso, los estatutos, que constituyen las reglas que recogen la naturaleza de la existencia y el sentido de la Asociación, para que ésta esté preparada para atender los retos que la actualidad le demanda.

La Asociación Mexicana de Actuarios es una organización actuarial de afiliación voluntaria e individual fundada el 2 de agosto de 1962. Es heredera del Instituto Mexicano de Actuarios fundado en 1937 que, por su parte, aceptaba socios honorarios, personas morales y socios patronos. Se fundó bajo el nombre de Asociación Mexicana de Actuarios del Seguro de Vida, después cambió a Asociación Mexicana de Actuarios del Seguro Privado hasta adoptar su nombre actual. Su principal oferta de valor fueron las reuniones mensuales donde se presentaban trabajos y se intercambiaban puntos de vista sobre los temas de actualidad, así como los congresos bianuales. Los actuales estatutos aún preservan explícitamente estas dos responsabilidades de los consejos directivos. En sus inicios la Asociación convocaba a los actuarios del seguro de vida pero con la apertura de nuevos espacios de desarrollo se amplió la convocatoria a los actuarios de otros campos de actividad relacionados directa o indirectamente con los seguros.

Cinco años después de constituida la Asociación Mexicana de Actuarios, se fundó el Colegio Nacional de Actuarios el cual tenía, entre sus principales objetivos, normar la profesión actuarial y buscar su reconocimiento como organización profesional al amparo de la Ley de profesiones ante la Secretaría de Educación Pública (SEP) y, como full member de la Asociación Internacional de Actuarios, sin embargo, ha sido ampliamente reconocido que durante varios años la solvencia financiera de la Asociación contrastaba con las dificultades que enfrentaba el Colegio.

Anticipando el gran cambio normativo respecto a reservas suficientes que entraría en vigor en el año 2004, en un ejercicio de cooperación que se juzgó mutuamente conveniente, la Asociación participó activamente en la renovación de los estatutos de Colegio en los cuales ella quedó reconocida como una extensión del Colegio especializado en seguros y responsable del cumplimiento de los objetivos del Colegio en ese campo de actividad, además de que el presidente de la Asociación quedó reconocido como miembro del consejo directivo del Colegio, a partir de lo cual la Asociación convino con el Colegio una cuota de membresía preferencial que fue incluida en la cuota correspondiente de la Asociación.

El cambio en la Ley General de Instituciones y Sociedades Mutualistas de Seguros incorporado en el 2002, estableció el reconocimiento del Colegio como organismo certificador de conocimientos y, la obligatoriedad para los actuarios responsables de la elaboración de notas técnicas y de la valuación de las reservas técnicas de las compañías de seguros, de contar con la certificación que el Colegio debía otorgar. Previendo este cambio, el Colegio ya había iniciado un intenso trabajo colectivo orientado a definir estándares de práctica actuarial, criterios y normas de certificación de conocimientos, criterios y normas de acreditación de horas educación continua, elaboración de reactivos y aplicación de exámenes de certificación y la necesidad de reforzar la infraestructura operativa que la administración de estos servicios demandó.

En todo este proceso, la Asociación, en atención al reconocimiento como extensión del Colegio en el campo de los seguros, colaboró en la consecución de los objetivos del Colegio, dedicó prioritariamente sus recursos a la atención de las necesidades de los actuarios certificados, quienes por otra parte, se constituyeron en la mayoría de su membresía, más por exigencia de la normatividad que por convicción propia. En contraparte, estas actividades permitieron fortalecer las finanzas de la Asociación y con la implementación de acuerdos mutuamente convenientes con el Colegio, permitieron el fortalecimiento de las finanzas y estructura del Colegio. No obstante estos cambios normativos y de relación con el Colegio, la Asociación no ha revisado y mucho menos actualizado sus estatutos para contemplar la nueva realidad.

A partir de lo anterior y de una primera revisión de los estatutos vigentes de nuestra Asociación podemos puntualizar los siguientes comentarios:

a).     La Asociación es legalmente una Asociación Civil de actuarios especializada en seguros y como tal tiene obligaciones legales que cumplir.

b).     La afiliación de un actuario a la Asociación es individual y voluntaria, sin embargo, para fines de certificación, el Colegio lo invita a afiliarse a la Asociación aunque para tal invitación no disponga de un estatuto claro.

c).     El Colegio otorga la certificación. La Asociación coadyuva para que el Colegio cumpla sus objetivos en el campo de los seguros, particularmente en lo que respecta a la certificación.

d).     Los estatutos de Colegio reconocen a la Asociación como su extensión en seguros, integra en su consejo directivo al presidente de la Asociación. En dichos estatutos se prevé que la Asociación coadyuve al cumplimiento de los objetivos del Colegio en el campo de los seguros, lo cual no se encuentra explícitamente señalado en los estatutos vigentes de la Asociación.

e).     La Asociación no tiene reconocimiento bajo la normatividad ante la SEP. El propietario de este reconocimiento es el Colegio.

f).      La Asociación organiza eventos e imparte cursos para sus miembros. Particularmente, organiza eventos y cursos para sus miembros certificados por el Colegio y gestiona la autorización del mismo para que se les acrediten horas de educación continua para fines de certificación. De acuerdo con el tipo de evento o curso, el Colegio establece el número de horas que acredita para las diferentes certificaciones, de acuerdo con criterios que él mismo define.

g).     La Asociación no es full member de la Asociación Internacional de Actuarios. Esa categoría la tiene el Colegio.

h).     La permanencia de la membresía de la Asociación descansa principalmente en los servicios que ofrece y en la calidad de los mismos.

i).      Dado que durante los últimos años, la Asociación ha priorizado la atención de las necesidades de sus miembros certificados, inevitablemente ha disminuido su atención a sus miembros no certificados.

j).      El proceso para la modificación de estatutos de la Asociación, hoy requiere el voto unánime del consejo consultivo para que una propuesta de modificación pueda ser sometida a la votación de la asamblea para su aceptación o rechazo.

k).     Los estatutos no establecen ningún señalamiento sobre la estructura administrativa, las obligaciones legales o el seguimiento de proyectos y compromisos asumidos.

Este consejo directivo ha hecho suyo el compromiso de impulsar la revisión de los estatutos que actualmente rigen la Asociación e incluso, de generar una propuesta de estatutos que modernicen su estructura, su visión, su misión, sus objetivos y su funcionamiento. Por ello, se somete a revisión y discusión aguda y propositiva de todo miembro de la Asociación interesado y personalmente comprometido en impulsar el fortalecimiento de nuestra organización, este documento en lo general y, en lo particular, cada uno de los siguientes principios rectores a los que se propone que una versión de estatutos nueva o modificada se debe sujetar.

Principio 1.        Ontología.

Los estatutos deben procurar establecer con sencillez, precisión, coherencia y completez todo el cuerpo de estatutos donde todo asociado encuentre con claridad la estructura, funcionamiento, misión y objetivos de la Asociación. Es decir, en los estatutos, todo asociado podrá encontrar lo necesario y suficiente para comprender la existencia y razón de ser de la Asociación.

Principio 2.        Solidez.

Los estatutos deben procurar la solidez institucional de la Asociación. El nivel y tipo de responsabilidad debe corresponder al nivel de autoridad y a las prerrogativas que se otorguen. La estructura operativa de apoyo debe tener delimitadas las responsabilidades. La Asociación debe preservar su salud financiera y, sus compromisos y obligaciones legales en regla. Los activos deben estar protegidos y los compromisos que asuman los consejos directivos deben conllevar una estrategia sólida para que su cumplimiento no atente contra la viabilidad de la Asociación.

Principio 3.        Continuidad.

Los estatutos deben fomentar que los proyectos tengan una continuidad hasta su debida conclusión si así lo amerita o, su funcionamiento eficiente y robusto si se trata de un proyecto permanente. Debe darse seguimiento a los compromisos asumidos por los consejos directivos en representación de la Asociación y los comités de trabajo deben prever su propia renovación, transparencia en su funcionamiento y, reporte de avances y resultados sobre todo si está previsto que estos trasciendan a los consejos directivos. Debe haber mecanismos de transición eficiente entre consejos directivos sin que en ese proceso se pierda la continuidad. Tal puede ser el caso de los asuntos legales que pueden quedar concluidos más allá del período del consejo directivo que lo inició o bien, si se decide financiar proyectos de investigación es posible que su conclusión y valoración de resultados caigan bajo la gestión de consejos directivos subsiguientes.

Principio 4.        Eficiencia.

Los estatutos deben fomentar la eficiencia operativa de la Asociación, el alcance de objetivos, el seguimiento del plan de trabajo, la eficiencia en la aplicación de los recursos y la minimización de costos. El plan de trabajo debe conllevar un presupuesto que respalde financieramente cada proyecto en él incluido y que sustente el nivel de cuota que deberá aportar el asociado.

Principio 5.        Comunicación.

En los estatutos debe preverse la rendición de cuentas, el reporte de avances o resultados de los proyectos, el informe periódico de las actividades, resultados y beneficios que los miembros del consejo directivo, representantes de ellos o líderes de los comités o equipos de trabajo hayan alcanzado en las reuniones con otras entidades u organizaciones nacionales o internacionales. Deben fomentar la implementación de mecanismos para que los asociados comuniquen sus inquietudes, solicitudes a los consejos directivos al igual que estos puedan comunicar de forma ágil y efectiva cualquier información de interés para la membresía. Los estatutos deberán fomentar la comunicación entre sus miembros que facilite el intercambio de conocimientos y experiencias y, fortalezcan su integración como colegas o como personas en general.

Principio 6.        Participación.

Un aspecto que los estatutos deben fomentar es la participación activa, propositiva y responsable de la membresía. Me parece que la participación hoy por hoy de una mayoría de asociados es escasa pero se debe tener en cuenta que la Asociación somos sus asociados y ya resulta indispensable contagiarnos de un dinamismo positivo que fortalezca nuestra competitividad frente a otras profesiones o frente a colegas de otros países o colegas en otros campos de actividad. Se necesita ampliar el número y tipo de iniciativas y llevar a cabo proyectos que representen un notorio crecimiento profesional de la membresía. Se debe liberar la energía, que se percibe, contenida y se manifiesta la mayoría de las veces  en señalamientos de desaciertos u omisiones pero las menos, proactivamente asumiendo liderazgos en beneficio de la profesión.

Principio 7.        Responsabilidad.

Los estatutos de establecer tanto criterios como mecanismos para delimitar responsabilidades entre los miembros del consejo directivo, entre consejos directivos, sus representantes,  líderes de equipos de trabajo, integrantes de la estructura de apoyo administrativo, colaboradores o beneficiarios que de alguna manera participen en la Asociación.

Principio 8.        Integración.

Todos los actuarios antes que actuarios somos seres humanos con múltiples inquietudes que necesitamos satisfacer para alcanzar una vida plena. Aún cuando cuanto nos une como Asociados es la profesión actuarial, las necesidades de interacción social, deportiva, artística, intelectual, etc., existen y no se deben soslayar, más bien su promoción puede convertirse en un extraordinario valor agregado de la oferta que la Asociación haga a sus asociados. Desde nuestro punto de vista, los estatutos deben contemplar lineamientos que cubran este aspecto de interés.

Principio 9.        Identidad.

Los estatutos deben impulsar la construcción y fortalecimiento de una identidad gremial. Hechos, acciones o logros promovidos o llevados a cabo por miembros destacados de la Asociación son la base de esa identidad. Las aportaciones, anécdotas y éxitos de algún asociado pueden constituirse en elementos de inspiración que impulse a otros asociados a abrir otros espacios de desarrollo o a superar las fronteras del conocimiento y con ello fortalecer el rol y la imagen de la profesión ante la sociedad en el escenario nacional o internacional.

Principio 10.      Conocimiento.

Los estatutos deben fomentar la generación de conocimiento teórico y práctico sobre temas de interés para el sector y el gremio en general. Este conocimiento debe ser organizado, resguardado y disponible para el acceso ágil de la membresía de tal manera que se maximice su aprovechamiento y aplicación a los problemas que los asociados enfrentan. Debe fomentar la investigación y establecer mecanismos de apoyo financiero o de la canalización de recursos provenientes de patrocinios o aportaciones voluntarias a proyectos autosustentables que generen conocimiento.

Principio 11.      Transparencia.

Los estatutos deben promover la eliminación de temas o aspectos bajo opacidad preservando en todo momento los intereses superiores de la Asociación en su conjunto. El acceso a la información sobre la gestión o decisiones de interés general debe garantizarse. Toda las acciones de los miembros de los consejos directivos, sus representantes o la estructura administrativa debe estar sujeta al escrutinio de los asociados y en cualquier momento deberá disponerse de los elementos que permitan su revisión escrupulosa de aquéllos que en representación de la membresía deban hacerlo.

Principio 12.      Democracia.

Los estatutos deben establecer mecanismos que busquen que todas las opiniones de la membresía sean consideradas y todos los intereses de la membresía sean protegidos en cualquier decisión que el consejo directivo tome. Mecanismos que permitan que tanto las candidaturas compitan en igualdad de condiciones, que se respete la voluntad de la membresía en cuanto a la candidatura y programa de trabajo ganadores. Debe promoverse la sana competencia y la libre manifestación de las ideas preservando, por encima de esto, los intereses de la Asociación en su conjunto y considerando a todos los asociados con derechos y obligaciones en  ningún caso discriminatorios.

Principio 13.      Independencia.

Los estatutos deben establecer criterios que garanticen que en todo momento se preserva la capacidad de autogestión de la Asociación, su capacidad de definir su propio futuro. Deberán establecer criterios que permitan preservar la autonomía tanto en cuestiones operativas, en cuestiones estratégicas, como en sus opiniones y sus criterios.

Principio 14.      Desarrollo.

Los estatutos deben fomentar la apertura de espacios de desarrollo para los asociados o bien la búsqueda de proyectos y mecanismos que impulsen el conocimiento, dominio y aplicación de nuevas metodologías. Los recursos financieros de la Asociación pueden ser utilizados para financiar proyectos que redunden en beneficio de la profesión que además sean autosustentables, es decir, permitan la recuperación de la inversión. El objetivo de la Asociación no consiste en acumular capital o tenerlo ocioso sin utilizarlo como capital de trabajo que impulse el desarrollo de la profesión.

Principio 15.      Dinamismo.

El mundo cambia cada vez a mayor velocidad y por consecuencia las necesidades de los agremiados también lo hacen. Esto exige de la Asociación una capacidad de respuesta a tono con las demandas de los asociados. Esa capacidad de respuesta requiere procedimientos ágiles y eficaces para la modificación de procedimientos, responsabilidades, estructuras e inclusive actualización de estatutos a las nuevas circunstancias.

Principio 16.      Imagen.

Es importante que el gremio fortalezca su imagen frente a otras profesiones dentro del sector, ante colegas del extranjero y ante la sociedad en general. Los estatutos deben fomentar acciones orientadas a dicho fortalecimiento.

Principio 17.      Legalidad.

Que los estatutos respeten los principios y normas legales que le sean aplicables en su carácter de organización gremial profesional mexicana o bien, respeten e incorporen mejores y modernas normas nacionales e internacionales, indudablemente aportará solidez en el largo plazo a los objetivos, la organización y el funcionamiento de la Asociación.

Consideramos que la atención a estos principios permitirá contar con los estatutos que sustenten el rol que la actualidad demanda de la Asociación, sin embargo, este documento puede considerarse como una acción premeditadamente provocadora que intenta estimular el debate abierto indispensable en la construcción de un consenso sobre las reglas que como Asociación nos queremos dar. Genuinamente esperamos generar el interés suficiente en los asociados que los mueva a participar activa, propositiva y responsablemente en la construcción de ese consenso. Las circunstancias actuales ya lo exigen con urgencia so pena de poner en riesgo la viabilidad misma de nuestra querida Asociación.

Consejo Directivo de la Asociación Mexicana de Actuarios 2010-2012.

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