La Administración de los Riesgos Catastróficos en el Sector Asegurador Mexicano / Act. Israel Avilés Torres


Documento completo: RIESGOS CATASTROFICOS 2010

Reseña.

El cambio climático a nivel mundial se está agudizando día con día. De acuerdo a los científicos que han analizado este fenómeno, cada vez tendremos climas más extremosos y fenómenos climáticos más intensos.

En general, los veranos serán más cálidos y los patrones de las lluvias se modificarán, dando lugar a lluvias más intensas en algunas partes y lluvias menos frecuentes en otras, aumentando así las sequías en algunas regiones.

Los estudiosos de este cambio han concluido que el fenómeno climático es producto, principalmente, de la actividad humana. El uso intensivo de combustibles fósiles como carbón, petróleo, gasolinas, diesel, gas natural y los combustibles derivados del petróleo, así como la quema y tala de árboles que deriva en la pérdida de bosques son dos de las principales fuentes de este grave problema.

Recientemente en el mes de Agosto de 2010 se han presentado grandes incendios en los bosques de Rusia derivados de las altas temperaturas, originadas por ondas anormales de calor.

También se teme que las capas de hielo que actualmente permanecen en las partes más frías del planeta, tanto en los polos como en las montañas más altas, se vayan derritiendo, lo que es probable origine un aumento en el nivel medio del mar y por tanto inundaciones permanentes en zonas costeras.

A este respecto, también en el mes de Agosto 2010 se ha informado que un enorme témpano de hielo del tamaño de casi cuatro veces la isla de Manhattan se ha desprendido de Groenlandia por el derretimiento del hielo debido a altas temperaturas.

Tal es el interés y la necesidad que este tema ha despertado, que a nivel mundial se han iniciado actividades tendientes a dar a conocer los efectos del cambio climático y las formas en que se pueden reducir sus efectos e impactos.

México no es la excepción ya que actualmente se realizan investigaciones en temas como variabilidad climática, impactos del cambio climático, vulnerabilidad y adaptación al cambio climático; observación sistemática del clima y mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero; asimismo, se analizan y evalúan los posibles efectos en las actividades sociales y económicas de nuestro país.

El efecto invernadero deriva un incremento de la frecuencia con la que se presentan los fenómenos meteorológicos tales como huracanes, tormentas tropicales, lluvias intensas que provocan desbordamientos de ríos y grandes inundaciones, intensas olas de calor o a la inversa intensas nevadas, etc.

Otro efecto de riesgo de la naturaleza totalmente diferente es por parte de la geología de la Tierra, la cual demuestra la existencia de diversas fracturas en el globo, similares a un cascarón de huevo fracturado cuando se estrella sin romperse por completo.

Estas fallas están en constante movimiento y se desplazan, mueven, hunden, emergen, etc. día con día, generando ondas sísmicas en diversas localidades del planeta, incluso en altamar, generando enormes olas llamadas maremotos o tsunamis por el desplazamiento de grandes capas o plataformas continentales.

A este respecto México es considerado como uno de los países con mayor actividad sísmica ya que concentra alrededor del 6% de la actividad mundial.

La ocurrencia de estos fenómenos originan daños en diversas regiones del planeta, mismas que los mecanismos financieros deben ser capaces de enfrentar y resolver sin que ello afecte las economías de las naciones.

Ante ello, numerosas personas se han dedicado a estudiar la ocurrencia y efectos de estos fenómenos de la naturaleza capaces de generar enormes catástrofes, algunos desde el punto de vista científico tratando de estimar tanto la frecuencia, como el potencial de los daños que pueden causar a las comunidades afectadas; otros desde el punto de vista económico-financiero, donde se intenta prevenir el impacto monetario que los daños ocasionados puedan representar y estar preparados para asumirlos sin afectar la economía de los países.

Tanto a nivel mundial como local existen diversos mecanismos de transferencia de riesgos tendientes a disminuir o dispersar los efectos financieros que estos eventos pueden originar. Estos mecanismos son a través de los seguros y reaseguro de los riesgos catastróficos que se ofrecen en la industria.

Para ello, las compañías de seguros deben contar con el conocimiento especializado sobre la ocurrencia de estos eventos, desde el punto de vista científico, tecnológico y financiero.

En la industria aseguradora internacional cada vez es más común encontrar la figura de un departamento de administración de riesgos catastróficos (Catastrophe Management), dentro de la estructura organizaciones de cada aseguradora que suscribe este tipo de riesgos.

Ello derivado por las crecientes acumulaciones de bienes en zonas de alta exposición a riesgos de naturaleza catastrófica y que representan una muestra significativa de los portafolios asegurados.

México no es la excepción y día con día continúa el desarrollo de la administración de este tipo de fenómenos. Las aseguradoras locales ponen más atención a sus acumulaciones y a la regulación establecida por las autoridades en la materia.

La Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), es el órgano supervisor y regulador que tiene como fin primordial supervisar que las compañías cuenten con los recursos suficientes de capital y reservas, para garantizar el cumplimiento de sus obligaciones contraídas con los asegurados, ante la ocurrencia de eventos de la naturaleza y de otro tipo.

Aunque la CNSF no requiere que las compañías de seguros cuenten con un departamento de administración de riesgos catastróficos dentro de su estructura organizacional, sí ha sido la encargada de establecer una serie de mecanismos regulatorios tendientes a que las aseguradoras cuenten con el capital, nivel de reservas y esquemas de reaseguro adecuados para enfrentar sus responsabilidades asumidas frente a los usuarios del seguro y sin caer en insolvencia.

El presente documento tiene como objeto analizar el nivel de exposición catastrófica que tiene nuestro país, desde el punto de vista geológico y tectónico como desde el punto de vista climático; así como servir de guía sobre todas las consideraciones que los suscriptores o administradores de riesgos de las compañías de seguros deben tomar en cuenta al momento de asegurar edificios e inmuebles contra riesgos de naturaleza catastrófica.

Para ello, se debe partir desde la ubicación geográfica donde se localizan los inmuebles, para conocer si se encuentra en zonas de alta exposición a terremotos o a huracanes, inundaciones, lluvias, maremotos, desbordamiento de ríos, etc.

Sabemos que inmuebles ubicados en zonas de alta exposición representan un riesgo mayor de pérdida y por tanto un impacto económico potencial. Lamentablemente, los datos históricos de terremotos y de huracanes ocurridos en nuestro país así lo han demostrado.

Además de la ubicación, el suscriptor y/o administrador de riesgos debe conocer las estructuras de los edificios que está asegurando.

Por ello, debe entender las diversas estructuras que conforman los inmuebles con objeto de conocer su resistencia a la ocurrencia de estos eventos y la forma que ello impacta en la suscripción de los negocios.

Los códigos de construcción se han ido perfeccionando y endureciendo en el transcurso de los años con motivo de experiencias pasadas.

De esta manera se presume que construcciones más recientes presentan mejor resistencia a la ocurrencia de estos eventos, sin embargo, en ocasiones, cuando las reglas no son seguidas al pie de la letra por los ingenieros y arquitectos, los resultados pueden ser desastrosos.

Adicionalmente, el suscriptor y/o administrador de riesgos debe conocer los mecanismos regulatorios que en materia de seguros son necesarios en los procesos de suscripción; desde el punto de vista de requerimientos de capital y de reservas, de estimación de pérdidas máximas probables hasta los esquemas de transferencia de riesgos a través de los programas de reaseguro internacional.

El conocimiento integral de todos estos conceptos permitirá que los departamentos de administración de riesgos catastróficos mantengan un adecuado control de acumulaciones de los riesgos suscritos, así como de las directrices que deberán seguir desde la suscripción de sus negocios por la ubicación y estructura de las construcciones hasta la dispersión geográfica y temporal que le permitirán mantener una operación sana y estable, aún en la ocurrencia de estos fenómenos de la naturaleza.

La importancia de este estudio para el desarrollo del Sector Asegurador es proporcionar un conocimiento integral a los Administradores de Riesgos Catastróficos de las compañías de seguros, que les permita y facilite la toma de decisiones en la suscripción y aceptación de estos riesgos, desde el nivel de exposición geográfica en que vive inmerso nuestro país, pasando por los aspectos técnicos de suscripción de bienes expuestos, para llegar a los requerimientos regulatorios que ello implica, considerando los aspectos técnicos de dispersión espacial de riesgos a través de los mecanismos internacionales de reaseguro, o dispersión temporal como la creación e incremento de reservas acumulativas.

Todo ello con el fin de que las aseguradoras cuenten con los recursos y mecanismos que les permitan asumir las obligaciones contraídas con sus asegurados sin caer en quiebra o insolvencia por alguna omisión en el proceso de suscripción y/o administración.

Para cumplir con el objetivo y dada la importancia del tema, el contenido de este trabajo se divide en cinco secciones.

En la primera parte titulada “Eventos Naturales Catastróficos en México” se describen los riesgos de la naturaleza a los que nuestro país se encuentra expuesto por la ubicación geográfica y geológica en la que se encuentra.

Tal es el caso del riesgo de Terremoto derivado del hundimiento de las placas tectónicas que afecta a la mayor parte de México y del riesgo de Huracán, por las amplias zonas costeras que lo rodean. También se hace una breve descripción de los eventos de la naturaleza que nos han afectado tanto en el pasado como en fechas recientes.

En la segunda sección llamada “El seguro y la suscripción de los riesgos catastróficos” se describen los mecanismos de aseguramiento de estos riesgos considerando las zonas de exposición catastrófica y las principales variantes de las estructuras que presentan los bienes inmuebles que pueden disminuir o agravar el riesgo, tanto para terremoto como para huracán.

La tercera sección denominada “El soporte del reaseguro” describe los mecanismos internacionales tradicionales de reaseguro que operan a nivel mundial tendientes a dispersar y a diseminar el riesgo, y sin los cuales, la suscripción de riesgos sería prácticamente imposible.

La cuarta sección “Requerimientos regulatorios” describe los mecanismos que las autoridades en materia de seguros han implementado para salvaguardar los intereses del público ante la posible ocurrencia de estos eventos.

Dichos requerimientos van desde la estimación de las pérdidas máximas probables que se pueden presentar en una región determinada ante un evento simulado, la obligación de crear y acumular reservas en el tiempo tendientes a contar con los recursos monetarios suficientes para afrontar las pérdidas futuras estimadas y a contar con los recursos necesarios para que las aseguradoras puedan cumplir con las obligaciones contraídas ante la ocurrencia de estos eventos a través de requerimientos y coberturas de capital.

La quinta sección “Control de Cúmulos” indica el cuidado y monitoreo que el suscriptor y/o administrador de riegos debe tener en las acumulaciones de riesgo dentro de su portafolio asegurado. Es decir, debe mantener un balance entre los riesgos expuestos en zonas de alta exposición versus los que se encuentran en zonas de baja exposición ante la probable ocurrencia de un evento catastrófico determinado.

Las pérdidas probables son más grandes cuando los valores asegurados se encuentran en zonas de alta exposición. Un adecuado control de cúmulos permite la diversificación a lo largo del territorio y por tanto un mejor uso de los recursos.

Por último, se comentan algunas “Consideraciones finales” de lo señalado en este documento, y se describe la importancia de conocer y aplicar este conocimiento integral en la suscripción y/o administración de los riesgos catastróficos en las empresas que conforman el sector asegurador mexicano.  por evento, incremento en deducibles y coaseguros, precisión en las coberturas de reaseguro y por ende optimización en el uso del capital disponible.

Act. Israel Avilés Torres

Documento completo: RIESGOS CATASTROFICOS 2010

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